lunes, febrero 09, 2015

"Algunos infinitos son más grandes que otros infinitos"

Toda esta casual historia que me lleva a redactar en estos mismos momentos, junto a mi ordenador, mi hermano detrás incordiando con los perros, en fin cosas que no vienen a interesar, empezó a surgir un 14 de marzo exactamente del año pasado. Cuando un pedroñero decidió pasar unos días junto con su hermana y un buen amigo suyo. ¿Os situáis en la historia? No es muy difícil hasta ahora.

Pues bien, estos tres junto con mi gran querida y alocada (todo hay que decirlo) amiga Natalí se dirigieron, a la vez que mi grupo de amigas y yo, hacia una fiesta de relevancia popularidad en nuestro pueblo - Santa Pola-. Y así fue, en un ambiente divertido, algo "desfasado" y universitario conocí a este intruso en mi pueblo. Tras una larga tarde de risas, cantos y más cantos (no sé que le dió a la gente por cantar, si, me refiero a ti Andy y Lucas) este bonito chico decidió conquistarme y yo por supuesto muy encantada (aunque él no lo sabía) y así lo dice Sidecars en "De película", "tuvimos una noche ridícula, me besó de película". Pues bien, como era de suponer a 268 km entre los que nos encontrábamos, era obvio (o eso creíamos nosotros) que difícilmente, pero que muy difícilmente, volveríamos a coincidir. A pesar de ello, mantuvimos el contacto entre amigos, días en los que me contaba sus tonterías y demás (al igual que yo), días en los que yo le lloraba porque estaba harta de estudiar o días en los que el me contaba sus azañas en el podio (sí señores, este campeón es peor es el Quijote de la Mancha sólo que este se dedica al ciclismo, lo envidio, pero no se lo digáis)

Tras esta toma de contacto, una vez más, por casualidades mi querido Karma quiso hacerme otra señal de que la distancia no tiene porque suponer un problema ¿cuál fue la señal? os la digo, un día, de repente este chico me dijo que se encontraba en la ciudad de al lado y insistió bastante en que quería disfrutar de mi presencia durante su breve estancia. Y así, en Agosto volví a encontrarme con esta preciosidad y una vez más el Karma nos dio un empujón de que nosotros merecíamos estar juntos.

"Estoy en una montaña rusa que no hace más que subir"

Tras otra despedida más, cada vez sentíamos más el uno por el otro (aunque ninguno lo quisiera reconocer) y otra oportunidad nos dejó caer el Karma: el concierto de "Miss Caffeina". Y... señoras y y señores, entró el pánico y mil sensaciones más. Yo conocer a su familia, él conocer a la mía, etc, etc, en fin una locura que estuvimos dispuestos a realizar. 


Y ese 10 de octubre fue cuando decidimos que lo nuestro iba a enserio y que no era un simple jugueteo de niños. Y así, dicho de una forma muy breve, fue cuando conocí a lo que podría llamar al hombre de mi vida, al hombre perfecto o... no se tengo más de mil formas de llamarte que estoy segura de que te encantarían. 

Puedo asegurar que pocas veces en la vida, por no decir ninguna, tenemos la oportunidad de tener la posibilidad de compartir nuestra vida con una persona así. No puedo nada más que hacer que darte las gracias por apoyarme en cada momento, días, horas y segundos. Por levantarme a cada caída, por tener las fuerzas que yo no tengo y por estar a mi lado cada vez que te he necesitado sin perder la paciencia (sé lo insoportable que puedo llegar a ser). 

La mayoría de la gente dice que una relación a distancia es imposible, también lo decía yo, hasta que me tropecé con esta personita por el camino. Son difíciles, claro está, todo consiste en la confianza y mimimi pero bueno yo no soy ningún tipo de psicóloga para hablar de estas cosas. Lo único que puedo decir que a pesar de tantos kilómetros de distancia que nos separan no me quito de encima esa sensación de cuando me bajo del tren y ahí esta él esperándome impaciente, al igual que yo que me muero de los nervios en el tren. Claro está que más odio aún el sentimiento de vuelta en el tren, es un vaivén continuo, un vaivén que no dejaré jamás si eso es lo que me supone seguir a tu lado, porque si hay algo de lo que estoy segura es que, a pesar del tiempo que pueda pasar sin verte, jamás renunciaré a estar a tu lado. Te lo dije una vez, y jamás me cansaré de decírtelo: te quiero por encima de todos y de todas las cosas.


Y dirás ¿tanto rollo para esto? pues sí, para decirte que ya puedes empezar a perder la cuenta del tiempo que estaremos juntos porque ahora serán cuatro meses, pero dentro de un futuro, futuro muy lejano, quizás unos largos años, cuando te pregunte no tendrás suficientes dedos en la mano, ni momentos a contar de tantos que habremos vivido y por una vez en mi vida podré ganar una puñetera apuesta contigo. Es lo que tiene salir con el chico perfecto (que yo también sea más tonta que un pulpo también influye) que pierdo en todo, pero bueno, la intención es lo que cuentan dicen ¿no? para que luego no me llamen valiente. Mi próximo reto es ganarte en una carrera y te ganaré ¿sabes porqué? porque me caeré, vendrá la ambulancia a por mí y ea compite contra eso ¡chulo!. 

Y ya, dejándome de delirios raros míos, creo que te ha quedado claro que te quiero muchísimo y que por ti daría mi vida si hiciese falta. ¡te amo!



"Todo el mundo debería tener un amor verdadero, y debería durar como mínimo toda la vida."



10102014

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