Así es, el animal print nunca muere, por mucho que las compañías de fast fashion nos lo quieran hacer creer, y es que cualquier prenda, textura o estampado no debe de morir en un corto periodo de tiempo sólo porque una marca o corriente así lo establezca ¿Que más da si la seguimos llevado? Señoras, no es pecado (¿Y qué si lo fuera?)